Seymour Papert nació el 29 de febrero de 1928 en Pretoria, Sudáfrica, y llegó al MIT en 1963 con una convicción que sonaba radical para su época: que los niños no solo podían entender computadoras, sino aprender con ellas de formas que ningún libro de texto lograba. Antes de cruzar el Atlántico, había pasado años en Ginebra estudiando desarrollo cognitivo junto a Jean Piaget, y de esa colaboración sacó su propia teoría, el "construccionismo": no solo aprendes haciendo, aprendes haciendo cosas que otros pueden ver, tocar y cuestionar. Piaget te decía que la mente construye conocimiento; Papert añadió que esa construcción se acelera cuando tienes algo real en las manos.
En 1967, junto con Wally Feurzeig y Cynthia Solomon, inventó Logo, el primer lenguaje de programación diseñado específicamente para niños. Logo traía una tortuga robótica (y luego una versión en pantalla) que dibujaba siguiendo comandos escritos por el niño. Moviendo esa tortuga, sin que nadie se lo explicara así, el niño aprendía geometría, ángulos, lógica y recursividad. No era tecnología de consumo ni entretenimiento pasivo: era un espejo donde el niño veía sus propios procesos de pensamiento. Antes de Logo, también co-escribió con Marvin Minsky "Perceptrons" (1969), un análisis riguroso de los límites de las redes neuronales de una sola capa que influyó profundamente en el rumbo de la investigación en IA durante años.
Papert cofundó el MIT AI Lab con Minsky en 1970 y el MIT Media Lab en 1985, dos de los centros de investigación más influyentes del siglo XX. En 1980 publicó "Mindstorms: Children, Computers, and Powerful Ideas", un libro que todavía se estudia en facultades de educación del mundo entero. A finales de los ochenta colaboró con LEGO para crear la línea MINDSTORMS, robots programables que le enseñaron a programar a una generación entera sin que nadie usara esa palabra. Murió el 31 de julio de 2016, a los 88 años, en Blue Hill, Maine.
Lo que más me impresiona de Papert no es su lista de inventos, es su apuesta filosófica: que la tecnología más transformadora no es la que hace las cosas por ti, sino la que te convierte en creador. Hoy, cuando le pido ayuda a Claude para aprender algo nuevo o para construir una herramienta para mi negocio, siento que sigo el camino que él trazó. La IA más valiosa no es la que piensa en lugar tuyo, es la que te hace mejor pensador. Esa idea la sembró Seymour Papert hace más de cincuenta años.
Enlaces oficiales de Seymour Papert, El hombre que puso una computadora en manos de un niño
Más figuras que moldearon la IA en Leyendas de la IA, o vuelve a las noticias.