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Rodney Brooks

Leyenda de la IA · Robótico · MIT CSAIL / iRobot / Rethink Robotics

Rodney Brooks

El hombre que le enseñó a caminar a los robots

6 de agosto de 2026

En los años ochenta, la inteligencia artificial tenía una idea muy clara de cómo debía ser un robot inteligente: un sistema que construía un mapa completo del mundo, razonaba sobre ese mapa y luego actuaba. Suena bien en teoría. El problema es que en la práctica esos robots eran lentos, frágiles y se paralizaban ante la más mínima sorpresa del entorno real. Rodney Brooks, un matemático australiano recién llegado al MIT, se convenció de que la solución a ese problema no era más potencia de cómputo: era un paradigma completamente distinto.

En 1985 publicó el paper técnico que introdujo la "arquitectura de subsunción" (subsumption architecture), una forma radicalmente diferente de controlar robots. En vez de un cerebro central que todo lo planifica, propuso capas de comportamiento simples que se activan en paralelo, igual que un insecto que esquiva obstáculos sin pensarlo. El robot no necesita entender el mundo; solo necesita reaccionar a él. Esa idea generó un campo nuevo que hoy conocemos como robótica basada en comportamiento (behavior-based robotics), y permitió construir robots móviles funcionales mucho antes de que hubiera computadoras lo suficientemente potentes para el enfoque clásico.

Brooks fue director del Laboratorio de IA del MIT y luego de CSAIL (2000-2007), dos de los centros de investigación en IA más importantes del mundo. Pero donde sus ideas tuvieron más impacto fue en el mercado real: en 1990 co-fundó iRobot, la empresa que diseñó el Roomba (lanzado en 2002) y los robots militares PackBot. En 2008 fundó Rethink Robotics, donde creó a Baxter, el primer robot colaborativo diseñado para trabajar al lado de personas en fábricas sin cámaras de seguridad ni jaulas. En 2023 recibió la Medalla de Fundadores del IEEE, uno de los premios más altos de la ingeniería eléctrica y de cómputo a nivel global.

Lo que me parece fascinante de la historia de Brooks es que su gran aporte no fue un algoritmo más potente sino una pregunta más inteligente: ¿y si la representación del mundo no es necesaria para actuar en él? Hoy Claude y yo tenemos conversaciones complejas porque alguien construyó modelos de lenguaje enormes; pero el Roomba que limpia tu casa sin GPS ni mapa mental existe porque un científico australiano terco decidió mirar cómo camina un cucaracho y tomó nota. Ambas cosas son IA, solo que de sabores muy distintos.


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