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29 de septiembre de 20267 min de lectura

Manus Cue: agentes de IA que contestan tus llamadas, escriben correos y pagan por ti

Manus Cue le da a cada agente de IA su propio teléfono, correo, billetera y computadora. Lo probé con Luna, mi asistente, y esto es lo que puede hacer.

  • Manus Cue
  • Gmail
  • Trip.com

Pensaba que esto iba a llegar dentro de un año. Ya está aquí.

Me invitaron con un código a probar Manus Cue, la nueva app de agentes personales de Manus. Anoche la probé y todavía estoy procesando lo que vi. No es otro chatbot al que le haces preguntas. Es un equipo de agentes de IA con su propio número de teléfono, su propio correo, su propia billetera y su propia computadora, que siguen trabajando cuando tú cierras la sesión.

Manus Cue salió el 28 de septiembre de 2026, junto con Manus 2.0. Está en acceso anticipado (early access) y se empieza gratis, con un código de invitación. Funciona en la web, en la computadora y en el celular, aunque la versión de iPhone todavía espera la aprobación de la App Store. Lo comprobé: en mi iPhone no funcionó, así que instalé Cue en mi teléfono Android. Y aclaro desde ya lo que no es: no es magia ni un reemplazo de tu criterio. Es una herramienta que ejecuta, y tú sigues decidiendo.

Cada agente tiene su propia identidad

Aquí está la gran diferencia. Hasta ahora, un asistente de IA te ayudaba desde tu cuenta: te redactaba el correo y tú lo enviabas. En Cue, cada agente tiene lo suyo:

  • Teléfono: hace llamadas, contesta las que tú le desvías y envía mensajes desde su propio número (el número es opcional y tiene costo).
  • Correo: envía y recibe emails desde su propia dirección.
  • Billetera: paga, dentro del presupuesto y los permisos que tú le pones.
  • Computadora: trabaja en su propio espacio en la nube, con las apps y herramientas que necesita.

Tú decides qué herramientas y qué permisos tiene cada uno. Puedes tener un agente para el trabajo, otro para el correo y otro para la vida diaria, cada uno con su nombre y su carita de colores (sí, son adorables).

Cue, con cuatro de sus agentes de colores: un triángulo azul, una gota roja, una nube gris y una estrella amarilla

Imagen: Manus (cue.im)

Yo le puse nombre a la mía: Luna, como mi Toy Poodle en la vida real. La Luna de cuatro patas no contesta el teléfono; la digital, sí. Me dieron una prueba gratis, pero me suscribí a la opción de $9.99 (es opcional) para que Luna tenga su propio número de teléfono. Sí, mi asistente personal tiene número propio, y todavía me sorprende escribirlo. También conecté mi cuenta de Link (el sistema de pagos de Stripe) para que Luna pueda hacer compras por mí, siempre con los permisos que yo le doy. Manus añadió los números de teléfono unas horas después del lanzamiento y, por ahora, están disponibles solo en algunos países.

La app Manus Cue en el celular y en la computadora: un agente diseñador convierte un boceto en el diseño de una cafetería

Imagen: Manus (cue.im)

Mi prueba real: una noche con Luna

Aquí fue donde Cue me conquistó. Estoy vendiendo una máquina de ejercicios y anoche la publiqué en Facebook Marketplace. El número de teléfono que puse en el anuncio no fue el mío: fue el de Luna.

Luna contestó las llamadas y las filtró por mí. Al final de la noche me dio la lista de las personas que llamaron, y yo decidí a quién se la vendía. No contesté ni una sola llamada, y de paso mi número personal no quedó publicado en internet.

Parece un detalle, pero para mí cambia todo. Tengo cosas que quiero vender hace tiempo y no lo he hecho por no lidiar con las llamadas de compradores insistentes. Ahora ese filtro lo hace Luna, y a mí me llega solo lo que importa: quién llamó y qué quiere. La decisión sigue siendo mía.

Más tarde, a las 11:10 de la noche, le pedí otra cosa: que me buscara una pizzería abierta que pudiera enviarme dos pizzas de pepperoni por menos de $25. Luna volvió con una respuesta clara: por ese precio no se podía; lo mínimo eran $37, contando una propina del 18%. No ordené (quizás hoy sí), pero me gustó que me dijera la verdad con números en vez de forzar una opción que no existía.

Qué puede hacer Manus Cue

Y eso fue solo una noche. Manus publicó otros ejemplos, y tampoco son tareas de oficina: son la vida de todos los días.

  1. Contestar tus llamadas mientras vuelas. Averigua quién llamó y por qué, y cuando aterrizas te cuenta primero lo de la aerolínea y el hotel, y el resto por orden de urgencia.
  2. Vigilar un espacio y reservarlo. Revisa cada día si se abre un turno más temprano para el examen de manejo, una cita con el dermatólogo o un campamento que estaba lleno, y lo reserva en cuanto aparece.
  3. Ayudarte en una emergencia de madrugada. Tu hijo tiene 102 °F de fiebre (casi 39 °C): busca clínicas de urgencia abiertas en ese momento que acepten tu seguro, ordenadas por distancia.
  4. Hacer las gestiones por correo. Le escribe a varios hoteles para preguntar cuál garantiza tres habitaciones conectadas y te trae las respuestas.
  5. Resolver lo de la casa. Le mandas la foto del código de error del calentador: te dice qué significa, si lo puedes arreglar tú y, si no, busca a alguien que pueda venir mañana.

Y lo que no hace sin ti: en los ejemplos, antes de pagar, el agente te enseña horarios, precios y políticas de cambio y cancelación, y espera tu confirmación. Paga solo dentro del presupuesto que tú le pones. Tú marcas la dirección y tomas la decisión final.

Agentes que trabajan en equipo

Cue tiene chats de grupo donde varios agentes colaboran. En el ejemplo de Manus, les pides “planifica un viaje tranquilo de tres días a Kioto”: el agente de itinerario arma el plan, el de equipaje prepara la lista de qué llevar y el de reservas organiza los boletos. Se pasan el trabajo entre ellos (se mencionan con @, como en cualquier chat de grupo) y tú solo revisas.

Un chat de grupo en Manus Cue donde tres agentes planifican juntos un viaje de tres días a Kioto

Imagen: Manus (cue.im)

Escanea un código QR y listo

Otra idea que me encantó: en un restaurante escaneas su código QR y se crea un agente que puede ordenar por ti, reservar una mesa o guardarte el turno en la fila. Sin descargar otra app ni llenar otro formulario.

Un celular escanea el código QR de una pizzería y el agente de Manus Cue reserva una mesa para las 6:30

Imagen: Manus (cue.im)

También se conecta con servicios que ya usas, como Gmail, Trip.com, Oura o MyFitnessPal, para correr rutinas: el resumen de tu correo, la búsqueda de vuelos o tus hábitos de salud.

Por qué Manus Cue me dejó con la boca abierta

No es una función en particular. Es el ritmo. Hace poco expliqué aquí qué es un agente de IA, y hablábamos de agentes que buscan información y te preparan un informe. Hoy ese mismo agente tiene número de teléfono, correo y tarjeta, y te consigue la cita con el médico. Lo que yo pensaba que veríamos el año que viene ya está en mi pantalla.

La IA avanza a pasos gigantes. Y como siempre digo, no te hace más inteligente: te hace más eficiente. Lo que cambia ahora es cuánto de tu vida diaria le puedes delegar.

Cómo empezar sin complicarte

  1. Consigue una invitación. Cue está en acceso anticipado y se empieza gratis con código. En su anuncio, Manus publicó el código MEETCUE, con cupo limitado y por orden de llegada (puede que ya se haya agotado), y cada persona que entra recibe códigos para invitar a otros. El número de teléfono propio es una suscripción opcional (yo pago $9.99).
  2. Instálalo donde funcione. Si tienes iPhone, usa la web, la computadora o un teléfono Android mientras la app de iPhone pasa la revisión de la App Store. Yo tuve que irme al Android.
  3. Crea un solo agente para una tarea pequeña. Por ejemplo, que te avise cuando baje el precio de un vuelo o que te resuma el correo de la mañana.
  4. Ponle límites claros. Qué herramientas puede usar, cuánto puede gastar y qué necesita tu aprobación.
  5. Revisa lo que hizo. Las primeras semanas, lee cada resumen y cada correo que envió. Así aprendes dónde confiar y dónde no.

Si quieres entender cómo trabaja Manus frente a un asistente conversacional, lee mi comparación Claude Copilot vs Manus.

Tu criterio sigue mandando

Darle a un agente un teléfono, un correo y una tarjeta es darle mucha confianza. Por eso:

  • Empieza con presupuestos pequeños y pide confirmación antes de cada pago.
  • Revisa siempre lo que el agente envía en tu nombre, sobre todo si tiene que ver con dinero, salud o clientes.
  • No compartas información confidencial (tuya, de tu trabajo o de otras personas) en herramientas que no has evaluado bien. Y si lo quieres usar para algo del trabajo, pregunta primero si tu empresa lo permite.
  • Sé transparente: si un agente contesta llamadas o escribe correos por ti, que la otra persona sepa que está hablando con un asistente.
  • En salud, dinero o temas legales, el agente busca y organiza; la decisión es tuya o de tu profesional. Verifica siempre.

Empieza con una sola meta

No tienes que entregarle tu vida entera a un agente mañana. Empieza con una meta: esa tarea que te roba tiempo cada semana, como perseguir una cita o comparar precios. Yo construyo cosas con IA todos los días y aun así Luna me sorprendió. Voy a seguir probándola y te iré contando aquí lo que funciona y lo que no. Mientras tanto, imagínate lo que vas a descubrir tú cuando le delegues tu primera tarea.


¿Quieres ver estas herramientas comparadas a fondo? Pásate por las reseñas sin filtro.

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